domingo, 18 de noviembre de 2007

consecuencias

Esplendor. Vida. Alegria.
¿Se percataron de lo que tenian?
Vivir e ir siempre hacia arriba ¿Alguna vez pasa por nuestra mente que lo que viene es diferente a lo que es, que nuestro camino va hacia arriba y derrepente cambia de direccion y de sentido?

"Es normal" me repito a mi misma y quiza trato de convecerme mientras lo repito una y otra vez en mi mente, mientras entre pedazos de papel trato de dejar atras cosas, pensamientos y acciones.





"Es normal" le digo a los demás cuando me cuentan sobre sus problemas y sus altas-y-bajas, cuando me piden consejos, ayuda, apoyo. "Es normal."
Pero ¿cuando fue que se me dio la seguridad de que cambiar de rumbo era normal?

((Tomense la libertad de darle fin a este texto, pues yo ya no supe que mas decir.))


miércoles, 14 de noviembre de 2007

regreso

decidí titularlo OASIS


Una ventana, un tren, la torre Eiffel, un café, un restaurante, una botella, mi madre, dos de mis hermanas, una charla sobre la alfombra de un viejo hotel, un boleto de regreso, lágrimas, abrazos y ademanes invaden mi mente ahora que el tren comenzóa avanzar y puedo a penas distinguir a mi familia viéndome partir en la Gare.

Oasis lo llamo yo, porque vuelvo a sentir esa soledad que sentí la primera vez que pisé el tren rumbo a París, vuelvo a sentir el silencio francés y la ausencia del calor familiar.

Mi Oasis. Porque no creo siquiera que hayan estado aquí junto a mi, viviendo lo mismo, respirando lo mismo y soñando lo mismo.


Y solo me queda darle GRANDES Y MUCHAS GRACIAS A DIOS por darme el mas hermoso regalo, el mas preciado, el que mas amo: mi familia.


**********************************************************
Y es que voy caminando por un desierto en mi búsqueda personal
Dios me regalo un oasis en el que hube de descansar
Ahora tengo fuerzas, ahora tengo mas firmeza
Tengo los ojos fijos, pues pronto vendrá el final.
**********************************************************

ida

30/octubre/07
tren a París al encuentro con mi familia


Silencio, la gente se limita a moverse por la Gare en silencio.

Entramos al vagón en silencio y, las personas se limitan a hojear los periódicos gratuitos que te abordan al llegar a cualquier lugar, y silencio.

Y sin palabras solo escucho: los sonidos que crea el cuerpo, el ruido del vagón, y el aire queriéndome gritar que está allá afuera esperando respirarlo, y silencio.

Es lindo, es bonito disfrutarse en ese silencio interior, que nada lo turbe... ojala fuera así por dentro.

Salí temprano de mi cuarto, era todavía de noche; la neblina, la llovizna, el frío y las sombras de los arboles bailando entre poca luz prometían algo espeluznante.

Y así, en movimiento y sin palabras tomé rumbo a mi próximo destino, percatándome (o quizá solo anhelado) que proximamente habrá un cambio en mi interior.

Alto, ¡oigo un ruido! El tren disminuye su velocidad: ¿qué viene ahora?

Solo vivo, magnifico.
Es de día, la gente comienza a murmurar y el sol promete algo lindo: amor.