lunes, 16 de enero de 2012

Habitante Temporal


El pasado jueves 12 de enero del 2012, mi abuela fallecio en mi casa. Fue un hecho inesperadamente triste. Emilita de 87 años de edad, esposa de José desde hace mas de 60 años, madre de 5 hijos, abuela de 14 nietos y bisabuela de 5 niños, de pronto cayó de una silla dejando atras tan solo un cuerpo que nos hace recordar lo que ella es.

Ver su cuerpo reposando me hizo darme cuenta que nosotros solo estamos aqui de "pasada", en una morada "en renta" que llamamos cuerpo en donde tenemos la oportunidad de transmitir lo que somos hacia los demas.

El cuerpo que dejo mi abuela, tenia las mismas facciones mas no el mismo semblante, no tenia su sonrisa tierna, sus manos temblorosas y cariñosas, sus abrazos amorosos, sus piernas danzantes con la musica, sus palabras de aliento ni su experimentadas adecdotas. Ese cuerpo no tenia la memoria de mi abuela, ni sus historias ni consejos, no tenia un saludo ni un adios, no reflejaba ni un poquito lo que en realidad mi abuela me dejo.

¿Como es que la vida de pronto puede "acabar"? ¿Por qué de pronto el corazon se detiene y termina con la historia de una persona? ... A esas preguntas les encontré un sentido y una explicacion que me llena de paz.

Yo vi el cuerpo de mi abuela.. mas no la vi a ella. Ella se quedo dentro de mi, de mis hermanas, de mis papas, de mis primos y tios, de mis sobrinos. Ella... ella es quien mantiene encendido el amor de familia, es a ella a quien agradezco infinitamente lo que somos como familia y es a ella a quien debo el haber comprendido que la vida no termina... sino empieza en su punto de madurez.

Vivir en la tierra "habitando" un cuerpo, es tan solo una pequeña prueba de lo que podemos llegar a lograr y lo que podemos llegar a ser. Pasar por la tierra "bailando alegrias" y "contagiando sonrisas" es la mision que nos ha dejado Doña Emilita. Con el ejemplo de una mujer entera de 87 danzante, sonriente, amigable, amable, servicial, amorosa y sobretodo "madre de una gran familia" al pendiente de cada uno de sus integrantes... no me queda mas que seguirle sus pasos, y hacer de mi vida lo mejor que pueda, para un dia tener la dicha de bailar junto a ella en el cielo.

La extraño desde el momento que la vi partir, pero tambien desde ese momento senti la paz de saber que, usted güelita, existe aqui, en mi y en mi familia.

La amo. Nos vemos cuando Dios nos tenga tan listos como a usted la tuvo y el decida reencontrarnos.

2 comentarios:

Paty Leal dijo...

Esto se llama "RECEPCION PERFECTA DE UN MENSAJE DE DIOS".
Eres captadora de señales.
=)
te quiero penkehapito.

Dra. Karla Uzeta dijo...

que lindas palabras karen !!! Guelita siempre está en nuestro corazón ❤️